
Cuentan los que no alcanzaron a subirse, que en el año noventa circuló un tren por la línea dos. El tren partió de la Cisterna y se fue transformando mientras tomaba velocidad, bufando como si no cupiera en el túnel y llenando a su paso de vapor las estaciones que cruzaba a toda máquina. De esto nada se sabría, si no fuera porque ayer a media tarde, arribó un tren a la estación cementerios. Oxidado y exhalando humedad, el tren detuvo la circulación de la línea 2 por varias horas. Al abrir los vagones, el salitre inundó la estación. Los que no alcanzaron a subirse veinte años atrás, se subieron ayer, y con un chirriar de ruedas, las puertas se cerraron con estruendo y el tren partió marcha atrás, rumbo al desierto.
Linda foto, nostalgias de tiempos tan distintos que ya no volveran.
ResponderEliminarMe imagino como se vería el tren al contraluz de un atardecer.
En donde la sacaste ?
Felicitaciones